EL EXILIO ESPAÑOL DE LA GUERRA CIVIL: LOS NIÑOS DE LA GUERRA

Capítulo VI - Evacuaciones de niños al extranjero durante la guerra. Unión Soviética

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La ayuda de Alemania e Italia a los militares que se sublevaron el 18 de julio de 1936 forzó a la Unión Soviética a apoyar con armamento y asesores políticos y militares al gobierno de la República. Los bombardeos en el Frente Norte, en la primavera de 1937, hizo que el gobierno soviético ofreciera acoger a niños españoles. De esta manera, se organizaron cuatro expediciones que llevaron a ese país cerca de 3.000 menores acompañados de educadores y personal auxiliar. La primera expedición partió del puerto de Valencia el 21 de marzo de 1937 con 72 niños. Una segunda, del puerto de Santurce (Bilbao), el 13 de junio de ese año, compuesta de 1.495 menores. La tercera , del puerto del Musel (Gijón), el 24 de septiembre de 1937, con 1.100 niños y la última de Barcelona a finales de octubre de 1938, con 300 niños. Las edades oscilaban entre 3 y 14 años y la mayoría procedían del País Vasco, Asturias y Santander.

Los barcos que transportaron a los niños de las cuatro expediciones arribaron al puerto de Leningrado donde fueron recibidos con muestras de cariño y alegría por parte del pueblo ruso. Los niños fueron alojados en las llamadas "Casas Infantiles para Niños Españoles", especialmente destinadas para ellos por el gobierno soviético. Fueron un total de 16 Casas, algunas ubicadas en edificios que en otro tiempo había ocupado la nobleza. En ellas los menores estuvieron en régimen de internado al cuidado de educadores y personal auxiliar español y ruso. La mayor parte de estos niños, ya adultos, consideran el periodo que se extiende desde su llegada a las Casas hasta el verano de 1941 como una de las etapas más felices de su infancia o adolescencia. No les faltó de nada salvo la presencia de los padres.

Los días felices en las Casas de Niños acabaron el 22 de junio de 1941 con el ataque del ejército alemán a la Unión Soviética en tres frentes de manera simultánea, por el norte, cercando la ciudad de Leningrado, por el centro rompiendo la defensa hasta Moscú y por el sur al ocupar Ucrania. En estos tres frentes estaban situadas las Casa de Niños que se vieron obligadas a una rápida evacuación. Los niños que se encontraban en las dos Casas de Leningrado sufrieron los primeros meses del bloqueo, durante el duro invierno de 1941-1942. En la primavera de 1942, el gobierno ordenó la evacuación de esas Casas a lugares más seguros. Una parte de los jóvenes se incorporaron al ejército rojo, otros ayudaron en tareas de retaguardia y algunos perdieron la vida en la que se consideró la "Gran Guerra Patria".

Tras el final de la Segunda Guerra Mundial, la URRS conoció unos años de gran penuria que sufrieron los niños españoles al igual que el pueblo soviético. La mayoría de ellos fueron regresando a Moscú desde las zonas a las que habían sido evacuados durante 1944 y 1945. Los jóvenes comenzaron sus estudios superiores o se pusieron a trabajar, alojándose en albergues y residencias, a la vez que iban creando familias al casarse entre ellos o con rusos. Aunque una gran parte residió en Moscú, hubo otros que fueron destinados a trabajar en distintos lugares de Rusia e incluso a las ciudades más lejanas de Siberia.

La llegada de Fidel Castro al poder en Cuba, en 1959, provocó un cambio en las relaciones con los Estados Unidos y un acercamiento a los países europeos del campo socialista, principalmente a la extinta Unión Soviética, quienes le brindaron su colaboración. Hay que tener en cuenta que hasta ese momento no existía un intercambio sostenido entre esos países y los de habla hispana, de ahí la necesidad que había de personas que conocieran la lengua española para facilitar la ayuda. En este sentido los "Niños de la Guerra" españoles jugaron un importante papel como traductores y especialistas. Así, empezaron a llegar desde mediados de 1961 y fue en Cuba donde se les dio el apelativo de hispano-soviéticos. Aunque su presencia no fue muy elevada desde un punto de vista cuantitativo (se calcula que en total fueron unos 200) su aportación revistió gran interés, pues ayudaron a la consolidación de la Revolución en unos primeros momentos en los que se produjo un éxodo importante de profesionales cubanos. También contribuyeron a facilitar el entendimiento y convivencia entre cubanos y soviéticos. Para ellos Cuba significó un acercamiento a sus raíces por la lengua, el clima y la afinidad cultural.

Los dirigentes del Partido Comunista Español y el gobierno soviético se preocuparon de que los niños no perdieran sus raíces ni su identidad nacional, aunque adquirieron la ciudadanía soviética. La mayoría de estos menores vivieron con la añoranza de su país de origen y de los familiares que habían dejado allí. El problema estaba en que no había relaciones diplomáticas oficiales entre el régimen de Franco y la URSS.

El desencadenamiento de la Segunda Guerra Mundial y la posterior Guerra Fría entre los bloques impidieron el retorno de esos jóvenes españoles a su país. Las primeras expediciones oficiales tuvieron lugar en 1956, tras un acuerdo entre los gobiernos ruso y español, con el concurso de la Cruz Roja de ambos países. En este año y en 1957 regresaron a España cerca de la mitad de los jóvenes, pero una parte de ellos volvieron a la URRS al no poderse adaptar a la vida de la sociedad española de entonces.

Desde los años sesenta fueron viniendo a España de manera individual. Tras la caída del muro de Berlín y ante la situación en la antigua Unión Soviética, retornó una parte numerosa de los que quedaban en Rusia, pero en la edad de la jubilación, lo que hizo más difícil su integración en la sociedad española.


recien llegados a Rusia con un educador

Casa de Obninskoe

Reproducción del periódico mural

Niños de Obninskoe De paseo por Moscú

Construyendo una maqueta Casa de Obninskoe

Clase de geografía Casa de Obninskoe

Haciendo el periódico Casa de Obninskoe

Niños y educadores de la casa de Pushkin

Campamento de pioneros en Crimea

Niños esquiando a las afueras de Moscú

Casa de Obninskoe con Dolores Ibárruri

Banda de música Casa de Pravda

Niños de la casa de Leningrado

Límites de invasión alemana en la URSS

Sanatorio de Senes


Con Pablo Neruda y su esposa


En el Instituto Técnico de Peritaje de Moscú


Jóvenes españoles en la Universidad de Moscú


Excursión por el Volga
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Españoles en las afueras de Moscú
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Ingenieros navales en Sebastopol
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Con Dolores Ibárruri de excursión
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Reunión en el Club Chkalov de Moscú
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Araceli Ruiz en Pinar del Río
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Puerto pesquero de la Habana, donde trabajan niños españoles
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Ana del Bosque traduciendo la conferencia del Dr. Viktarovo
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Isabel A. Álvarez en el Instituto de Geografía de la Academia de Ciencias de Cuba
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Españoles en la fachada del Sanatorio Drushba de la Cruz Roja de Moscú. 1987
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Visita de Felipe González al Centro Español de Moscú. 1991
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En la tumba de José Díaz en Tibilisi. 1976
 
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