LA LEY DE IGUALDAD Y LA NEGOCIACIÓN COLECTIVA
DOS AÑOS DESPUÉS

Especial, julio 2009

BOLETÍN DIGITAL DEPARTAMENTO CONFEDERAL DE LA MUJER

Ley de Igualdad comentada

Comentarios de Soledad Murillo a la Ley de Igualdad

El 22 de marzo de 2007 se publicó la Ley Orgánica para la igualdad efectiva de mujeres y hombres (LOIE), que ha supuesto un enorme avance en el trabajo por la igualdad entre los géneros. No es una mera declaración de intenciones, sino que traza las líneas de actuación en todos los ámbitos para que la igualdad sea real, en el trabajo, en la escuela, en la familia, en la sociedad.

El siguiente texto es un resumen de los comentarios realizados por Soledad Murillo de la Vega, siendo Secretaria General de Políticas de Igualdad del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.

IGUALDAD NO ES SEMEJANZA

Soledad MurilloAl introducir el término igualdad en la LOIE, queremos subrayar que se trata de asumir el principio de igualdad de trato como una homologación de derechos y deberes, y no como una semejanza que impida una valoración de las diferencias.

La igualdad NO sólo atañe a las mujeres. Es importante resaltar que la igualdad de trato es un derecho universal vinculado al ejercicio de la ciudadanía. Y esto implica la facultad para el ejercicio de la igualdad, así como las obligaciones que contrae la misma. Pero la igualdad es una condición esencial de la democracia, en ningún caso debe interpretarse como un “asunto de mujeres", sino como la afirmación de la ciudadanía.

Las mujeres NO son una minoría. Debemos aplicar la misma regla que rige para los hombres. A éstos no se les identifica con ningún grupo concreto, salvo que posean algún rasgo que les defina como tales. En España, como en el resto de Europa, las mujeres superan el 50% de la población, en nuestro país alcanza un 50,7%.

El gobierno ha desechado los prejuicios que se adhieren a las mujeres: no deben ser las responsables únicas del cuidado. La razón por la que se identifica a las mujeres con una minoría alude a la maternidad y a la atención y el cuidado. Pero es preciso impugnar que las mujeres deban llevar esta responsabilidad como si fuera un asunto que sólo les compete a ellas. Por ello, es urgente cambiar el enunciado "las mujeres tienen problemas con la conciliación de la vida familiar y laboral" por "las mujeres que carecen de corresponsabilidad", porque de esta manera se señala a quien no cumple con sus obligaciones de atención y cuidado, en clave de justicia distributiva en cuanto a derechos y obligaciones entre mujeres y hombres.

El tiempo es el principal capital de las sociedades del futuro. El ámbito productivo dispone de tipos de baremos para medir el rendimiento que tienen en común la medición del tiempo que un sujeto ha invertido en su aprendizaje, porque la experiencia profesional se mide gracias a una contabilidad que refleja el curriculum vitae, un registro temporal que muestra los lugares de formación (Instituciones, Entidades), y los intervalos horarios (días, meses, años).

Lo que más se valora es que las actividades sean consecutivas, es decir, que no existan años o períodos en "blanco". Cabría deducir que la pretendida neutralidad, tanto en la entrada al mercado como la promoción, subrayan la gestión del tiempo como el que pudiera reclamarse en atención a las futuras necesidades de la organización.

igualdad de mujeres y hombresEl tiempo en las empresas ya no se expresa en términos de jornada de trabajo, sino en función de uno de los bienes más escasos y, por ello, más preciados: la disponibilidad de tiempo (para viajar, para intensificar el trabajo el fin de semana, etc.). El tiempo es el principal capital de las sociedades modernas, permite formarse, emprender un plan de carrera, o participar en la sociedad civil, el tiempo es un recurso que actúa a modo de inversión en el propio capital humano.

Las empresas y organizaciones ya han dejado atrás la sociedad industrial y, ahora deben adaptarse a la nueva sociedad del conocimiento, donde además de la informatización, se valora el talento y la innovación. Estos retos sólo se pueden afrontar si las organizaciones se centran en las personas, considerándolas sus principales activos. De ahí que se pregunten cómo evaluar su nivel de competencia y desempeño; las más innovadoras añadirán medidas para compatibilizar los intereses de las personas trabajadoras con los objetivos de las empresas.

Las carreras profesionales, políticas, cívicas y sindicales, que los hombres lideran en su mayoría, se sustentan en un excedente de tiempo que proporcionan las mujeres, tiempo de automantenimiento que adquirido en el mercado supondría una merma importante del salario (los hombres que viven solos conocen el precio de mercado de muchas tareas domésticas).

Los planes de igualdad: compromisos de modernización de las organizaciones empresariales

Los planes de Igualdad representan una oportunidad de optimizar el rendimiento del conjunto de la plantilla. Lejos de ser una carga, suponen una mejora en la cuenta de resultados.

Un plan parte de un diagnóstico de la situación: en relación a promoción profesional y sus correspondientes criterios, tablas salariales, valoración del trabajo y su retribución, análisis -si fuera necesario- de corrección de discriminaciones, capítulo de formación y políticas de compatibilización entre vida familiar, personal y laboral.

Del diagnóstico se implantan una serie de medidas, cuyos plazos de ejecución dependerán de la naturaleza de las medidas. La formación mantiene distintos tiempos que la definición de los itinerarios de promoción.

Una vez que se implantan las medidas deberá realizarse una evaluación externa de la aplicación del Plan de Igualdad.

La Ley de Igualdad se preocupa también de las familias. Las familias españolas, como todas las familias europeas, hacen un esfuerzo presupuestario para que sus hijas e hijos estudien. A diferencia de mi generación, las chicas jóvenes realizan un cálculo sobre el coste de oportunidad (cuál es el momento profesional más oportuno para la maternidad) más el coste de sustitución (qué representan en mi sueldo los gastos derivados del cuidado de la criatura si contrato una persona que cubra mi ausencia), lo que explica que la maternidad se retrase considerablemente. El problema demográfico en Europa debería analizarse bajo esta óptica.

igualdad entre mujeres y hombresEl principio distributivo, de tiempos y oportunidades, es el núcleo de justicia que debe presidir cualquier política de familia.

Se trata de que el talento y el desempeño profesional sean los factores sobre los que recaiga un proceso de elección, y en ningún caso el sexo del candidato actúe en contra de estos criterios. Sólo así se asegurara el criterio de imparcialidad.

La igualdad de trato y consideración es el único principio que asegura la modernización de un país, y un reto semejante exige la democratización de todos los espacios de poder, de saber y de decisión.

Como una de sus novedades, se contemplan los dos aspectos necesarios, no sólo la prohibición de conductas discriminatorias y la mejora de los instrumentos para la defensa en estos supuestos, sino la previsión, en todos los poderes públicos, de políticas activas para hacer efectivo el principio de igualdad entre mujeres y hombres.

La ley de Igualdad  no es elitista por:

l. Facilitar permisos para el cuidado y atención para hombres y mujeres.

2. Pasar de la conciliación a la corresponsabilidad.

3. Garantizar tutelas frente al despido, el acoso sexual en el trabajo y el acoso sexual por razón de sexo.

4. La Co-titularidad de las mujeres que trabajan en una explotación agrícola.

5. Nuevos derechos en maternidad, atención a la lactancia y riesgos del embarazo.

6. Proponer la igualdad de trato y consideración, sin excepciones a todos sus ciudadanos: de las cuotas se pasa a la representación. Sólo así se refuerza la democracia

Lejos de ser elitista es universalista: los derechos no admiten excepciones.

Se trata de una Ley integral, abarcando no únicamente temas laborales sino también los temas de educación, salud, mercado laboral, función pública, medios de comunicación, etc., de este modo se continúa con el camino iniciado con la Ley de Violencia de Género y se da cumplimiento a la obligación de incluir la perspectiva de género en las políticas públicas, figurando la igualdad como objetivo prioritario.

Es una ley transversal, y dicha transversalidad del principio de igualdad entre mujeres y hombres, que significa su presencia en todas las políticas sectoriales.

Se plantea ejercer transversalidad al contener medidas dirigidas a la actuación de los poderes públicos en materias de educación, sanidad, medios de comunicación, nuevas tecnologías, desarrollo rural, vivienda, contratación y subvenciones públicas, empleo privado y público, incluyendo las fuerzas armadas y las fuerzas y cuerpos de seguridad y Seguridad Social y al introducir las correspondientes modificaciones en todas las normas del ordenamiento jurídico que van a resultar afectadas por la inclusión del principio de igualdad real, modificándose así 22 normas jurídicas, entre ellas cinco leyes orgánicas.

El principio de representación frente al de cuotas

principio de representacionLa finalidad de estas medidas es que los criterios preferentes en las designaciones y los nombramientos sean el talento y el rendimiento profesional y que, por tanto, el sexo no constituya un obstáculo en ningún caso.

La LOIE propone que en todas las listas electorales se contemple una presencia equilibrada entre hombres y mujeres, en un porcentaje ni menos de un 40%, ni más de un 60%, tal y como se ratificó por los países. No se trata de aplicar cuotas, lógicas para las minorías, sino de optimizar el principio de representación que en democracia equivale a que concurran todas las mayorías.

Especialmente porque no debe admitirse que pudiera existir una incompatibilidad entre mérito y capacidad con el principio de igualdad, queremos que se priorice la imparcialidad y que se atienda ­verdaderamente- a la cualificación de la persona.

Esta representación, además, deberá llevarse a cabo en las listas electorales, en los nombramientos efectuados por Consejo de Ministros, pero también en los Consejos de Administración de las empresas que cotizan en Bolsa, así como en los Órganos directivos de la Administración General del Estado.

La conciliación da un paso más: la corresponsabilidad. Otro aspecto a destacar es el fomento de la corresponsabilidad, el reconocimiento del derecho a la conciliación de la vida laboral y familiar, ya que el problema de las tareas domésticas y del cuidado de dependientes continúa recayendo fundamentalmente sobre las mujeres. Apostar por la igualdad debe llevar necesariamente aparejada la corresponsabilidad en el cuidado.

Hasta ahora las carreras profesionales masculinas se han sustentado con tiempos cedidos por las mujeres. La LOIE ha reconocido el derecho a la conciliación de la vida personal y laboral a mujeres y hombres EN CLAVE DE CORRESPONSABILIDAD.

La igualdad es un principio democrático que afecta a hombres y mujeres, y comienza por la distribución equitativa de oportunidades en todos los ámbitos.

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Milagros García Gajate